Jesús no fundó ninguna iglesia, Él no fue a ninguna iglesia
- ¡Nosotros tampoco!
Él vino hace 2000 años para traernos a nosotros, los hombres, el camino, la verdad y la vida, la reforma interna. Ésta fue profanada por las iglesias institucionales para fundar una religión externa. Por ello Cristo manifiesta hoy nuevamente a través de la palabra profética el Reino de Dios, cuyo fundamento son los Diez Mandamientos de Dios, el Sermón de la Montaña y el Padrenuestro.
Quien sigue a Jesús, el Cristo, sin atarse a curas ni sacerdotes, alcanza felicidad, seguridad y libertad, gana la vida interna y experimenta la cercanía de Dios. Esto es vida en la vida diaria.